Nuestra misión

"Aqui estoy, envíame!" (Is 6,8). Las palabras del profeta Isaías nos presentan la esencia de nuestra misión y acción en la Iglesia y la sociedad. El Señor nos llama a vivir el Evangelio de Jesús en comunidad y anunciarlo a quienes somos enviadas. Primeramente caminamos nosotras como aprendices en el camino de la vida, para luego poder como educadoras ser camino para los otros.

Cuáles son las actividades, dónde las ponemos por obra?

Desde la llegada de las primeras religiosas a Maribor en el año 1864 hasta hoy día, nuestras actividades son orientadas, renovadas según las necesidades de las personas, de la Iglesia y la sociedad. En cuanto a la actividad apostólica, ésta se orienta a la educación, a la instrucción de niños y jóvenes, a la catequesis y al trabajo pastoral. Si bien las Hermanas, durante el siglo XX se dedicaron también a otras formas de apostolado, según las circunstancias históricas.

Las Hermanas, según las directivas del Concilio Vaticano II, deseamos volver a las fuentes. A ejemplo de nuestra fundadora y las primeras religiosas deseamos estar entre los pobres. La pobreza tiene hoy muchos rostros, no solamente el material.

Las segunda guerra mundial y la época que siguió a ella, truncó la floreciente labor educativa en la, entonces, Yugoslavia, las Hermanas perdieron todas las escuelas y otras instituciones.

En los últimos tiempos, en las provincias religiosas de la ex Yugoslavia, se renovó y extendió el apostolado entre los niños y jóvenes en sus diversas formas. En otros lugares las Hermanas continúan desarrollando este apostolado en forma ininterrumpida.

La fundadora, Madre Margarita, se dedicó también a la confección de ornamentos sacros. Esta actividad está aún viva en algunas provincias. Las hermanas a quienes Dios regaló talentos artísticos, se dedican a la pintura. Las religiosas trabajan también en los hospitales y casas de reposo, en diversas instituciones socio-caritativas y entre los inmigrantes. Se dedican a la economía doméstica en residencias episcopales, seminarios, conventos franciscanos y en otras instituciones eclesiásticas. En África y en América Latina están presentes en tierra de misión.